Anticipo que el balance del fin de semana, super super positivo, os cuento un poco.
A las 8.00 AM del sábado cogimos el bus 28X que nos llevo al Pittsburg Internacional Airport donde nos esparaba un Crysler Sebring. De allí nos pusimos camino de WDC que se encuentra a unos 400 Km de Pittsburgh. Sobre las 3:15 PM llegamos a WDC, habiendo parado previamente a degustar una de las magnificas hamburguesas de Wendys (que harto estoy ya de la comida americana...). A nuestra llegada quedamos impresionados con el buen trazado de esta ciudad (similar al de las grandes ciudades europeas). No estoy muy seguro pero creo el entonces presidente Washington encomendó al arquitecto Pierre Charles la tarea de planificar la ciudad.
Llegamos al hotel y lo flipamos bastante: una cama de matrimonio (aquí lo llaman queen bed), un sofá cama, una cocina con lavaplatos, frigorífico y microwave, un cuarto de baño con vestidor, un escritorio muy mono en maderas nobles y varios sillones muy cómodos. Vamos, que se podía vivir ahí perfectamente. Nos despejamos un poco y comenzamos a hacer turismo. Por cierto, la calle cansa y, el estar en la calle haciendo turismo cansa aún más.
Cogimos el coche y fuimos a visitar el Arlington National Cemetery, todos lo habéis visto en las películas. Se trata de un parque inmenso, lleno de tumbas pues es un memorial a los caídos del ejército americano, donde el césped crece que da gusto y entre otros 300.000 está enterrado el presidente John F. Kennedy. Después de esto fuimos camino al hotel a aparcar el coche y a ingerir algo de comida y bebidas varias, tocaba salir a conocer la noche washingtoniana.
Al día siguiente nos levantamos temprano (con bastante resaca) y fuimos a visitar la zona monumental. Esto es algo que también habéis visto en las películas, muy próximo a la White House y donde cabe destacar:
El monumento Wasington (un obelisco de 166 metros de altura que comenzó a construirse allá por 1840 y que tardó una treintena de años en concluirse debido a la falta de fondos que se produjo durante la guerra civil americana). A su izquierda, según mira el señor Obama desde el despacho oval, se encuentra el Capitolio, un monumental edificio que alberga la cámara del senado y la cámara de los representantes.
Entre el monumento a Washington y el Capitolio se tienen los museos del Smithsonian, todos ellos free y muy dignos de ver. Nosotros pudimos visitar el Air and Space Musseum (este es el museo más visitado del mundo y en él disfrute como un enano pues pude aprender y ver mucho de todo lo que fue la carrera espacial, con los Apolos y las primeras sondas, y la evolución de la aviación, desde los primeros aviones de los hermanos Wright hasta los modernos aviones de guerra americanos).
También visitamos un museo dedicado a los indios americanos, tengo que decir que yo era el más interesado en visitarlo, pues quería conocer un poco de mis antepasados los Cherokees. El domingo, antes de marcharnos, visitamos el Natural History Musseum, también una pasada, allí disfrute con la sección del mundo marino y tuve la oportunidad de tocar con las manos una cráneo humano (cómo nos gusta goler José).
Si ahora el señor Obama mira hacia la derecha del monumento Washington se encuentra con la reflecting pool y el Lincoln Memorial. Si recordamos la película de Forrest Gump, este último es donde Forrest se encontraba dando aquel discurso que concluyó “y ésto es todo lo que tengo que decir”, y la primera es la piscina enorme que la hippie de Jenny cruzo para encontrarse con su amado. Preciosa estampa. También aquí el señor Martin Luther King pronuncio su famoso “I have a dream”.
Próximo a esto, se encuentran dos memoriales de guerra, el Korean War Memorial y el Vietnam War Memorial, y es que, los americanos presumen de ser First in war, first in peace and first in the hearts of his countrymen. Después de ver esto, fuimos a ver la White House, allí nos atendió cortésmente el señor Obama y disfrutamos de una estupenda limonada en compañía de él y su esposa, ya que sus hijas se encontraban jugando en el jardín de en frente de casa. Chocante resulta ver frente la casa blaca a un hippie que lleva más de veinte años viviendo en una improvisada casa de plástico, evitando que se vuelva a producir algo similar a lo ocurrido 1945 en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.
A estas alturas del viaje, nuestros cuerpos no parecían tener suficiente con las hamburguesas guarras que habíamos comido, estaban débiles. Así, fuimos vuelta a la zona del hotel para intentar cenar en un restaurante “Español” que habíamos localizado. Sorpresa la nuestra cuando llegamos al sitio en cuestión y nos encontramos con que, lejos de tener comida española, tenían comida centro americana. Sin desprestigiar, pero si añorando lo mío, no hay color. Además, eran las 8.00 PM y claro, estaban cerrando. Al final acabamos cenando en un restaurante chino cercano muy decentemente.
Al día siguiente (Labor Day) nos levantamos más temprano todavía y nos fuimos a hacer cola para sacar tickets para subir al monumento a Washington. Nos dieron cita para las 11.30 AM y mientras tanto fuimos a visitar de nuevo el Capitolio, esta vez por dentro y con una guía foránea. A 166 metros de altura las vistas de WDC son preciosas, pero aún así, no se puede ver de forma clara The Pentagon. Antes de coger el coche de vuelta, tras someterlo a consenso, visitamos el Natural History Musseum, hicimos hambre y acabamos comiendo en un típico restaurante americano de Georgetown.
En definitiva, un viaje a un ciudad estupenda en compañía de gente estupenda. No me alargo más y me despido de ustedes. Por cierto, este fin de semana me toca viajar a New Orleans, ya os contaré…
Jesus Mora

A ver si vamos actualizando esto.. :D
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